jueves, 11 de diciembre de 2008

Grito!, grito en silencio por no soportar esta agonia que me consume.

Tú que has abierto la puerta, tú que sin quererlo has encendido la llama, una llama que estaba apagada en mi. Tú que no puedes ser, tú que sin saberlo me has abierto los ojos. Deseo rozarte, sentir tu aliento cerca para ver a que sabes. Recorrer tu cuerpo con un solo dedo tan suave que se nos erize la piel.

Las mariposas rebolotean cuando se que me acerco. Quince minutos al día por los que me levanto cada mañana..... y tú, rodeado de otros brazos que te harán suyo para siempre, y yo, sin poder hacer nada, solo sentir, solo morir, morir por los brazos a los que pertenezco y morir por los brazos a los que perteneceras tu.

Por qué no has esperado a conocerme?, yo.......

No sé porqué narices me tiene que pasar a mi todo esto. Una vida perfecta que no se tira a la basura porque tengo una conciencia de la que no puedo escapar. Nunca podría olvidar mis principios y engañar a la persona a la que he dicado 8 años de mi vida. Solo ha aparecido alguien que, sin el quererlo, me ha hecho sentir algo que me he dado cuenta que estaba dormido en mi. No quiero estar con él, no quiero dejarlo todo por él. Quiero dejarlo todo porque si realmente yo amara lo que tengo no me habría fijado en nadie. Que me haya fijado en otra persona (aunque sepa que realmente no quiero nada con ella) me ha hecho darme cuenta de que no soy feliz, de que necesito otra vida, que necesito ser yo misma, que necesito vivir mi propia vida no la de nadie.


Escribo escuchando Percy Sledge

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